30 de noviembre de 2011

Nayarit: Grupo armado ataca domicilio de jefe policíaco.

Decenas de casquillos percutidos quedaron esparcidos sobre la calle, luego del ataque armado que sufrió el domicilio de un Comandante de la Policía Nayarit, en las inmediaciones de la colonia Corregidora, en el poblado de San Cayetano.

Minutos después de las cuatro de la mañana, se escucharon las descargas de fusiles de asalto en el poblado de San Cayetano y enseguida, el llamado de apoyo a las diferentes corporaciones policíacas, ya que elementos de la Policía Municipal eran víctimas de un ataque armado.



La balacera se prolongó por algunos minutos y de acuerdo a la versión de vecinos del lugar, vieron cuando un grupo de hombres, se retiraban velozmente a bordo de una camioneta tipo Cherokee, en color oscuro.

Para entonces, las patrullas ya iban en apoyo y al llegar al lugar, encontraron a dos agentes policíacos lesionados por proyectil de arma de fuego, por lo que de inmediato los trasladaron a un hospital privado, para que recibieran atención médica.

Los médicos que atendieron a los elementos policíacos, informaron que el primero de ellos presentó herida en la región occipital, mientras que el otro a la altura del antebrazo derecho.

Mientras tanto, en un domicilio ubicado en la colonia Corregidora, se pudieron apreciar múltiples impactos de arma de fuego y decenas de casquillos percutidos del calibre 7.62×39 (cuerno de chivo) sobre la calle, así como algunos cargadores.

Rápido se dio la alerta de que el domicilio atacado, era de un alto mando de la Policía Nayarit, y que los heridos eran agentes asignados a su guardia personal, quienes trataron de repeler la agresión, cuando fueron alcanzados por los proyectiles.

El agente del Ministerio Público acudió al lugar de los hechos para dar fe, mientras que peritos se encargaron de recolectar los casquillos y dar cuenta de los daños a la vivienda, así como a un vehículo.

Un fuerte dispositivo se implementó en toda la zona, sin que hasta el momento se tengan novedades sobre el paradero de los agresores.