29 de enero de 2013

La Laguna, punto clave del Narco, pelea entre Chapos y Zetas



En lo que va del año, en Durango y Coahuila se han reportado 53 asesinatos relacionados con la delincuencia. Pobladores optan por migrar a zonas donde no se presenten balaceras diarias

En la Comarca Lagunera se vive con zozobra desde hace cinco años. Tan sólo en los primeros días del 2013, la lucha entre grupos criminales en la zona ha dejado 16 ejecuciones en Durango y 37 en Coahuila, además, los ataques a la Vicefiscalía General del Estado y a cuerpos policíacos se han convertido en una actividad constante.

Los ciudadanos de esta parte del país viven con miedo a partir de la disputa por la plaza entre Los Zetas y el grupo relacionado con el capo Joaquín El Chapo Guzmán; el estilo de vida ha cambiado.

Por su condición geográfica, la Comarca Lagunera es el paso obligado a las ciudades fronterizas en estados de Chihuahua y Coahuila, y por ende uno de los puntos más importantes para el tráfico y venta de drogas, por ello la lucha por el territorio se ha tornado violenta.

Algunas comunidades de Lerdo que están por el área de Nazareno que colinda con Coahuila y Zacatecas también se han convertido en un punto estratégico para las distintas actividades ilícitas que desarrollan los grupos criminales.

En este punto del territorio nacional es donde se localizan los municipios que más aportan económicamente a Durango y Coahuila, y en el que sus ciudadanos tienen un mejor nivel de vida, respecto a otras zonas de ambas entidades.

Ataques a la autoridad

Pese a la implementación del operativo Laguna Segura, donde participan alrededor de mil 300 elementos de las diferentes corporaciones policíacas, entre federales, estatales, militares y municipales, los cuerpos de seguridad han sido blanco de cuatro atentados.

En 2013 se han presentado agresiones en tres ocasiones contra policías federales y uno más en contra de la policía municipal, con saldo de dos agentes muertos de esta última agrupación en Torreón.

Mientras que la Vicefiscalía General en Lerdo ha sido atacada en tres ocasiones, donde tres de los empleados administrativos fueron torturados y asesinados, previo a ello los obligaron a grabar un vídeo en donde afirman que autoridades estatales han dejado operar con libertad en Durango a Los Cabrera, un grupo relacionado con El Chapo Guzmán.

El operativo Laguna Segura inició en octubre de 2011 con el general Marco Antonio González de Barreda, encargado de la XI Zona militar.

La estrategia fue diseñada con un mando único durante un año y cuatro meses, hasta que fue relevado por el general Roberto de la Vega Díaz. El nuevo jefe duró cuatro meses hasta que fue sustituido por el general Augusto Moisés García Ochoa, quien se hizo cargo del operativo y de la jefatura militar el pasado 4 de enero y a quien se le mencionó como probable titular de la Sedena en este sexenio.

Cambio radical en la vida diaria

Las consecuencias que ha traído para los laguneros la situación de inseguridad y la vulnerabilidad de los cuerpos de seguridad son el cierre de negocios, después de las ocho de la noche las calles lucen prácticamente solas, a esa hora es complicado encontrar un transporte público para trasladarse de Lerdo a municipios como Gómez Palacio y Torreón, lo que incluso ha obligado a las universidades a modificar sus horarios.

Antes de que se apoderara la violencia de La Laguna había servicio de autobuses hasta las 11:30 de la noche, los camiones esperaban en el Mercado Juárez a los estudiantes que llegaban de Lerdo o Gómez Palacio y se podía caminar por las calles sin problemas, a esa hora se podría observar familias en las baquetas.

En Gómez Palacio no existe algún centro nocturno, antes había por lo menos unos 10 bares y discotecas, en la actualidad sólo sobrevive un bar gay denominado Barroco. Las cantinas que sobreviven son pocas, ya que también han sido blanco de ataques.

Mientras que en Lerdo sólo hay dos bares uno de ellos es el Viejo Oeste, propiedad de la persona que controla la plaza y al que identifican como "Arturo". También abre otro Backstage, ubicado en la parte alta del hotel San Francisco. Este último cerró por algún tiempo tras presentarse hechos violentos en el que perdieron la vida primero unos jóvenes de Gómez Palacio y luego dos hermanos que vivían en Lerdo.

Las cantinas permanecen abiertas a cambio del derecho de piso, lo mismo ocurre con los comerciantes y taxistas, cada uno de los agremiados a las diferentes líneas CNOP, CUDEPO, Francisco Sarabia y Reyes Esquivel, entre otras, deben pagar una cuota por carro a la semana por el "permiso" para poder trabajar, sin embargo, los choferes también colaboran con los delincuentes, ya que les avisan de los operativos que hacen la Policía Federal o la Sedena.

Optan por la migración

En la actualidad existen un gran número de fincas de familias de clase media alta y alta que están en venta, personas que tenían negocios y que han preferido irse de esta zona. Los de menos recursos y que viven en fraccionamientos, por miedo han optado por cerrar algunas calles con cadenas como medida de seguridad o pagar un vigilante.

Conseguir trabajo se ha tornado muy difícil, principalmente las empresas pequeñas han decidido cerrar. En el caso de las más grandes que se ubican en Torreón se valen de cualquier plática o taller para que sus empleados traten de superar sus problemas psicológicos ocasionados por la violencia, pues hay camiones que trasladan al personal que le ha tocado quedar en el fuego cruzado.

Cuerpos de seguridad

En esta parte del país se habla de que elementos de la Policía Municipal y la Dirección Estatal de Investigación (DEI) están involucrados con el crimen, igual que funcionarios de la Vicefiscalia General, en donde los ataques son constantes y las ejecuciones cada vez más sangrientas.

Apenas el pasado 18 de enero autoridades estatales de Durango con el apoyo del Ejército y de la Policía Federal realizaron un operativo en el que se detuvieron a 160 policías preventivos de Lerdo y Gómez Palacio para investigarlos por presuntos nexos con el crimen organizado.
Los agentes fueron trasladados a la capital del estado, en donde finalmente se giró orden de aprehensión en contra de cinco elementos, entre ellos dos mandos policiales, un total de 91 fueron liberados y 64 se mantienen en arraigo.

Ambos municipios están en crisis en materia de seguridad, pues no hay preventivos que vigilen las calles, ya que de los 91 que fueron liberados, 81 decidieron renunciar de manera voluntaria.

Balaceras, una constante

A decir de los habitantes de La Comarca, no hay día o noche en que no se escuchen claramente las balaceras y cuando eso pasa, lo primero que se hace es llamar a tus familiares para saber si están en su casa y si andan en la calle, prevenirlos.

Los retenes de las fuerzas federales son cotidianos, a éstos también se les tiene miedo, porque el abuso de su parte es una práctica común. "Siempre hay un pretexto con tu carro para sacar dinero, así que cuando vemos o nos anuncian la llegada de federales no es justamente alivio lo que sentimos", aseguraron.

Aún se recuerda la entrada de los marinos el año pasado cuando se instalaron en el Gimnasio Auditorio Municipal, y el convoy que transitaba por las principales calles del centro de la ciudad, igual que en las colonias, la gente les aplaudía, porque se tenía la esperanza de que ellos resolverían la situación, pero sólo permanecieron un mes en la zona.

Hasta hace siete meses se vivió una especie de tranquilidad cuando los que dominan la plaza de Durango empezaron a replegar a los contrarios en las orillas de Torreón, incluso a los municipios de Francisco I. Madero, Matamoros y San Pedro, pero el silencio duró poco.

El cierre del Centro de Reinserción Social (Cereso) número 2 de Gómez Palacio creo crisis en materia de seguridad. El desmantelamiento del penal el 19 de diciembre de 2012, tras la muerte de 24 personas, representó un golpe para los grupos criminales que operan en la región, de acuerdo a la declaración de la fiscal General, Sonia Yadira de la Garza.

Su clausura representó la suspensión de actividades ilícitas como el narcomenudeo y la prostitución que les dejaban importantes dividendos económicos.

Sin embargo, con esta acción uno de los grupos criminales fue el que se sintió más afectado: Los Zetas, al considerar que las autoridades sólo han actuado en contra del grupo, de ahí que continúan los ataques a las autoridades.

Los habitantes de la Comarca Lagunera no coinciden con lo que manifiesta el gobernador de la entidad, Jorge Herrera Caldera, quien en repetidas ocasiones ha asegurado que en los últimos 10 días ha bajado la incidencia delictiva y que hay logros muy importantes en el tema.

Por el contrario, los habitantes añoran los días en que podían andar hasta muy tarde en la calle, salir con la familia y sus amigos, tener la seguridad de recorrer las avenidas con sus hijos sin problemas.

Hoy las calles lucen repletas de policías federales, no se deja de escuchar el helicóptero que sobrevuela los municipios de La Comarca, las caravanas de militares que entran y salen de las colonias populares, el panorama que se vive es parecido al de un país del medio oriente, en donde siempre están en guerra.