20 de junio de 2013

Los juniors del narco, Hijos de Caro Quintero

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos vetó a familiares del narcotraficante Rafael Caro Quintero con la Ley Kingpin, y señala sus negocios presuntamente ilícitos donde se practica lavado de dinero. Los hijos del capo son personas públicas en Guadalajara.

Autoridades mexicanas aseguran no contar con investigaciones en su contra. Entre las empresas acusadas de lavado, está El Baño de María, con sucursales en Tijuana y Los Cabos
Estados Unidos de América los boletinó como miembros de las redes del narcotráfico del legendario capo Rafael Caro Quintero. Se ha prohibido a los norteamericanos realizar transacciones financieras o comerciales con ellos y, a la vez, se ordenó congelar cualquier activo que puedan poseer en esa nación.
Se trata de los hijos y de la esposa del sinaloense Caro Quintero, encarcelado desde 1985 por el homicidio del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar. También están vetados por la Ley Kingpin, los familiares políticos y colaboradores de Rafael, quienes participan en por lo menos 15 negocios establecidos en Guadalajara, con sucursales en otros puntos del país.
Sin definir o establecer los nexos criminales de estos parientes de Caro Quintero, la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, hizo el anuncio el 12 de junio de 2013 en Washington, al asegurar que el hombre reclamado en extradición, continúa su alianza con el presunto narcotraficante Juan José Esparragoza Moreno “El Azul”, con quien formó parte del Cártel de Guadalajara en la década de los ochenta.
El director de la OFAC, Adam J. Szubin, refirió que “Rafael Caro Quintero ha utilizado su red familiar y testaferros para invertir su fortuna en empresas ostensiblemente legítimas y proyectos inmobiliarios en la ciudad de Guadalajara”, por los que esa oficina continuará señalando los bienes ilícitos de los narcotraficantes, y a aquellos que intentan ayudarlos en sus actividades.

 Los señalamientos
Los boletinados son: María Elizabeth Elenes Lerma, esposa de Rafael y los hijos de ambos: Héctor Rafael, Roxana Elizabeth, Mario Yibrán y Henoch Emilio, todos de apellidos Caro Elenes.
También se señala como miembro de la organización a Denisse Buenrostro Villa, esposa de Héctor, y a Humberto Vargas Correa, asistente del preso Caro Quintero.
La acusación norteamericana señala que éstas y otras personas, cuyos nombres también enlistó, forman parte de una red criminal dedicada al lavado de dinero, figurando como dueños o administradores de diferentes empresas, entre las que se mencionan:
El Baño de María, S. de R.L. de C.V. (productos de baño y belleza)
ECE Energéticos, S.A. de .C.V. (gasolinera)
Pronto Shoes, S.A. de C.V. (CX-Shoes)
Hacienda Las Limas, S.A. de C.V. (centro turístico y spa)
Palabras de Gary Haff, jefe en funciones de la sección de Operaciones Financieras de la DEA, enunciadas en un comunicado de la OFAC, señalan que la designación de estas personas y compañías, son una herramienta crucial que ayuda a los Estados Unidos de América a proceder contra “criminales de carrera”, y dificulta que éstos utilicen los bienes de procedencia ilícita que han acumulado.
Haff agregó: “Ninguno de sus esfuerzos podrá blanquear el dinero sucio, obtenido mediante violencia y a costa de sus víctimas, incluyendo al Agente Especial de la DEA, ‘Kiki’ Camarena. La DEA está comprometida a que se haga justicia, y no descansaremos hasta que ellos y sus redes criminales globales queden desarticuladas, sus activos sean incautados, y sean privados de su libertad”.
Como ha sucedido con los presuntos delincuentes señalados por  alertas previamente emitidas por la OFAC, autoridades mexicanas aseguran desconocer la información publicitada por el gobierno del vecino país del Norte.
Ulises Enríquez, vocero de la Procuraduría General de la República (PGR) Delegación Jalisco, aclaró que en esa entidad no existe averiguación previa al respecto, mas desconoce si en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), a través de la Subprocuraduría Jurídica de Asuntos Internacionales, se gesta alguna indagatoria a solicitud de los Estados Unidos.
Henoch Emilio Caro Elenes, Roxana Elizabeth Caro Elenes, Héctor Rafael Caro Elenes
Henoch Emilio Caro Elenes, Roxana Elizabeth Caro Elenes, Héctor Rafael Caro Elenes

Esposa e hijos de Caro

La familia de Rafael Caro Quintero ha sido una más en el Estado de Jalisco. Mucha gente sabe quiénes son y dónde viven. El estigma de haber crecido como hijos de un connotado narcotraficante los marcó y no pasaron desapercibidos para la sociedad; pero a la fecha ninguno ha sido vinculado a actividades delictivas, ninguna autoridad cuestionó o investigó oficialmente y con anterioridad el origen de la fortuna familiar.
Héctor Rafael, Roxana y Henoch nacieron en Culiacán, Sinaloa. Mario Yibrán, el menor, vio su primera luz en Guadalajara dos años antes de la detención de su padre. Todos crecieron en un fraccionamiento rico, al Poniente de la zona metropolitana de Guadalajara, al amparo de su madre, María Elizabeth, quien también estuvo al pendiente de su marido.
Hacienda spa Las Limas
Hacienda spa Las Limas
Al capo nunca le faltaron visitas, ni cuando estuvo preso en el Reclusorio Norte del Distrito Federal, ni cuando fue trasladado al penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez en 1992. Luego les fue acercado a sus familiares por las autoridades penitenciarias, al llevarlo a finales de 2004 al CEFERESO 2 de Puente Grande, donde sus malas conductas le valieron ser remitido en enero de 2005 al penal federal de Matamoros. Hasta que finalmente, en 2010, ganó un amparo para ser enviado a mediana seguridad, Reclusorio Preventivo de Guadalajara, donde hoy habita.
Don Julio Scherer García tuvo oportunidad de hablar con Caro Quintero en 2001, charla que plasmó en el libro “Máxima Seguridad”, de Editorial Aguilar. Ahí, el recluso expresó al periodista su preocupación de que sus hijos fuesen hombres de bien, alejados de la vida criminal que él llevó desde su adolescencia.
En ese entonces, el capo se refirió muy orgulloso a su hijo Héctor Rafael: “Ya se recibió el mayor en Administración de Empresas”. En efecto, el más grande de los Caro Elenes culminó sus estudios y destacó como deportista en importantes competencias ecuestres, obteniendo triunfos a nivel internacional, representando a México. Hoy “El Negro”, como le conocen y que nació en 1975, forma parte del equipo de equitación de Mercedes Benz, y en mayo reciente, obtuvo un primer lugar en otro torneo.
De su hija Roxana, nacida en 1978, Rafael le dijo a Scherer: “La segunda se recibe en Mercadotecnia, si Dios quiere, en mayo”. La joven dejó las aulas del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Guadalajara.
“El que sigue lleva dos años en Mercadotecnia”, refería Caro Quintero sobre su hijo Henoch, nacido en 1980, ex estudiante del Instituto Alpes y de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
Finalmente, Rafael dijo del menor de sus vástagos al periodista: “Con el que estoy batallando es como un carajo, porque es gordo”. El narcotraficante hablaba de Mario Yibrán, venido al mundo en 1983 y quien, a una corta edad, padecía de obesidad.
“Tuve suerte con ellos y quiero que se fijen en mí para que no se me descarrilen. Tanto año yo sufriendo aquí, que ellos no me vayan a hacer una tontería. Por necesidad, por vaquetones, por lo que sea”, expresó convencido el sinaloense en aquella entrevista.

Los negocios familiares

María Elizabeth, nacida en 1952 y sus hijos, los Caro Elenes, nunca se han escondido de nadie. Aprendieron en la universidad a sobrellevar las preguntas de sus compañeros y sostener la mirada ante quienes, sin decirles, ya sabían de quién son descendientes. Cuentan con credenciales de elector a sus nombres verdaderos y  tienen cuentas de Facebook y otras redes sociales.
hacienda spa las limasVivieron en la calle San Gonzalo, en el fraccionamiento Santa Isabel. Eran vecinos de sus primos, los Caro Payán, Caro Urías y Elenes Zazueta. Algunos de esos parientes sí se metieron en problemas con la Ley, y varios de ellos ya no viven para contarlo.
Los miembros de la familia Caro Elenes eran vistos en los distintos negocios que establecieron en Guadalajara y Zapopan. La más productiva de las firmas es El Baño de María, S. de R.L. de C.V., con sucursales en conocidos centros comerciales tapatíos: Gran PlazaPlaza México y Plaza Patria, así como en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara y otros tres domicilios de esa ciudad.
La negociación de productos de baño y belleza también tiene sucursales en Puerto Vallarta, Mazatlán, Monterrey, Celaya, Los Cabos y Tijuana.
Denisse Buenrostro Villa, la esposa de Héctor Rafael, y nuera de Caro Quintero,  es una de las administradoras de El Baño de María. “La China”, como le llaman sus amigos cercanos, nació en 1980 y también fue estudiante de la Universidad Autónoma de Guadalajara. Ha procreado dos hijos con su esposo y actualmente se encuentra a la espera del tercer heredero.
Los otros negocios son la distribuidora de calzado Pronto Shoes, S.A. de C.V. (CX-Shoes), con locales en Guadalajara, Guanajuato, Distrito Federal, Veracruz y Monterrey; así como Blue Point Salt, S.A. de C.V., que se dedica a la comercialización de sal natural fina en el municipio de Zapopan.
denisse buenrostro villaSin duda, uno de los establecimientos favoritos no solo como negocio, sino como sitio de descanso de María Elizabeth Elenes, es Hacienda Las Limas, ubicada sobre el Kilómetro 49, entre los cruceros de Atoyac y Amacueca, en Jalisco. Fue llamada así por la huerta de limas que rodea la finca rústica convertida en hotel o posada spa, con 18 habitaciones y en cuyos alrededores no hay diversión alguna o distractores, solo un clima cálido seco que se sofoca con los baños en la alberca fría o los jacuzzis ubicados en la azotea de la finca.
Pese al gran atractivo del silencioso descanso en la hacienda, ésta permanece semivacía la mayor parte del año, pues no tiene los reflectores de la publicidad. Todas las habitaciones tienen decoraciones diferentes y nombres en su ingreso, como “El Cielo”, “El Amanecer” y “La Gloria”, entre otros.

El Caro Quintero de hoy

Rafael Caro Quintero promueve desde 2011 un amparo directo en contra de la sentencia de 40 años de prisión por el secuestro y homicidio del agente Camarena y del piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar, además de delitos contra la salud por haber sembrado marihuana en el desierto de Chihuahua, entre otros ilícitos acumulados.
Desde su llegada en abril de 2010 al Reclusorio Preventivo de Guadalajara, algunas voces insisten en señalarlo como el líder “invisible” del autogobierno carcelario. Sin embargo, la versión oficial vertida por las autoridades en su expediente, es que el reo guarda un excelente comportamiento, porta el uniforme todas las veces y luce limpio. “Se pintó el cabello de negro y se rasura a diario. Quiere verse más joven”, aseguró un empleado del penal.
Caro habita el dormitorio 1-bis, que a diferencia de otros departamentos, no está sobrepoblado. Inicialmente eran él y unos cuantos, hasta llegar a 10 internos. No más. Recibía la visita de su familia y hasta se quedaban a dormir. También una conductora de televisión local le hacía constante compañía, pues le admira. Hoy el número de personas en el módulo ha crecido, pero todos son aceptados por el afamado prisionero, que a cada visita ofrece su platillo favorito: machaca norteña.
Elizabeth Elenes
Elizabeth Elenes
El líder al que reconocían los internos era José Manuel Garibay Félix “El Gordo”, quien en junio de 2012 fue liberado, pero prolongó su reinado porque “los presos lo pedían para dirigirlos”, hasta que a finales de febrero de 2013 fue asesinado, y su cuerpo, localizado sobre una carretera en las inmediaciones de Guadalajara. Aquellas voces vinculaban a Garibay con Rafael, pero nunca se comprobó. Oficialmente ni se investigó.
En Puente Grande, aun antes de ser interno, los reclusos que mencionaban al sinaloense lo hacían como “Don Rafa”, y actualmente las propias autoridades, al ser cuestionadas sobre la vida de este personaje en la prisión jalisciense, se refieren a él con la misma deferencia.

La orden de extradición

Además de los cargos por el asesinato de Camarena, la autoridad estadounidense en California y Arizona reclama a Rafael Caro Quintero por lo que en México se conoce como delitos contra la salud.
Entre otras, existe la nota diplomática 660, de fecha 15 de enero de 1997. Quieren a Rafael en extradición para que sea juzgado en una Corte de Distrito en el Estado de Arizona, acusado de varios ilícitos en el proceso NCR 88 256-TUC-ACM, bajo los siguientes cargos:
- Conducir una empresa criminal, contraria a lo establecido por la sección 884 del Título 21 del Código de los Estados Unidos (USC).
- Asociación delictuosa para distribuir e importar cocaína y marihuana, contrario a lo dispuesto por la sección 846 y 963 del Título 21 del USC.
- Distribución e importación de marihuana, contrario a las secciones 841 y 952 del Título 21 del USC.
La autoridad jurisdiccional norteamericana dictó la orden de aprehensión en contra del mexicano el 14 de julio de 1988, y fue hasta el 15 de enero de 1997 que la Embajada de ese país, solicitó su detención provisional con fines de extradición.