22 de julio de 2013

La Reina del Pacífico espera su sentencia en EU

La mexicana Sandra Avila Belrán, La Reina del Pacífico, espera “tranquila y en paz” su sentencia esta semana en un tribunal federal de Miami, de acuerdo con su abogado Stephen Ralls.

Casi un año después de su extradición a Estados Unidos, Avila será sentenciada el jueves próximo por el juez Kevin Michael Moore, por brindar asistencia a un narcotraficante convicto.

Avila Beltrán, de 52 años de edad, enfrenta una condena de hasta 15 años, pero se espera una sentencia menor, incluidos los seis años que pasó en reclusión en México antes de su extradición en agosto pasado.

La mujer se declaró culpable en abril pasado de brindar “asesoría” a su ex novio, el colombiano Juan Diego Espinoza Ramírez , El Tigre, considerado uno de los enlaces más importantes del cártel de Sinaloa (México) con el del Norte del Valle (Colombia).

“Tenemos plena confianza de que el juez dictará una sentencia justa, la cual permita a Sandra regresar con su familia de inmediato” , señaló su abogado Stephen Ralls en un correo electrónico enviado a Notimex.

Ella está en paz y confiada de la justicia de este país. Espera tranquila para poder poner fin a una etapa y continuar con su vida al lado de sus seres queridos” , agregó.

En abril pasado la fiscalía estadunidense presentó una declaración de hechos en la cual Avila Beltrán aceptaba su culpabilidad de un delito menor del que se le imputaba y con ello evitó la posibilidad de ir a un juicio en el que, de haber sido hallada culpable, hubiera enfrentado cadena perpetua.

Dicho documento describe su papel de apoyo a su ex novio en su negocio de tráfico de cocaína.

Extraditado desde México en 2009, luego de dos años en prisión, Espinosa se declaró culpable en Miami de conspiración para distribuir cocaína y concluirá su condena en septiembre de este año tras una sentencia original de 22 anos, reducida por su cooperación en el caso de Ávila.

Los abogados de Avila intentaron sin éxito que los cargos originales le fueran retirados, al acusar al fiscal de Estados Unidos de incurrir “en falsedades” para lograr su extradición desde México.

Argumentaron que la fiscalía presionó a Espinosa para que firmara una declaración implicando a Ávila Beltrán en una operación de un cargamento de cocaína en Chicago, en 2001, de la que tenían una grabación en la que presuntamente participaban Espinoza, Ávila y otro cómplice, Juan Carlos Correa.

Diego Espinoza Ramírez inculpaba en esa declaración a Sandra Avila Beltrán de haber participado en un cargamento de 100 kilogramos de cocaína a Chicago, y que luego de la entrega ella era la responsable de cobrar a López Correa, arrestado en Miami en 2001 y quien luego cooperó con las autoridades en el caso.